La Justicia desestimó que el último planteo configurara violencia de género, pero dispuso comunicar a Fiscalía los hechos que podrían revestir carácter delictivo. El enfrentamiento incluye acusaciones, diferencias políticas internas y una polémica por una milanesa que no habría sido abonada.
Una disputa entre dos edilas del Frente Amplio de Rivera derivó en actuaciones judiciales y denuncias cruzadas. El último planteo fue presentado por la edila Marta Diniz contra su colega Daiana de Mello, a quien denunció por una situación que consideró vinculada a violencia de género.
El caso fue tramitado ante el Juzgado Especializado en Violencia Basada en Género, Doméstica y Sexual de Rivera de 2.º Turno. La magistrada entendió que los hechos denunciados no configuraban violencia de género, al considerar que no existía entre ambas una relación desigual de poder basada en el género.
Tampoco se aplicó la normativa sobre violencia doméstica, debido a que no se configuraba el vínculo requerido por esa legislación.
Sin embargo, la resolución judicial no descartó los hechos denunciados. La jueza dispuso comunicar a la Fiscalía aquellos elementos que podrían revestir apariencia delictiva, para que el Ministerio Público determine si corresponde iniciar una investigación penal.
Denuncias y acusaciones cruzadas
Según surge del expediente, también existen denuncias anteriores presentadas por De Mello contra Diniz por distintos episodios.
Diniz manifestó sentir temor frente a De Mello y sostuvo que “no podía más”. La defensa de la denunciada cuestionó esa interpretación y planteó que el conflicto debe analizarse en el marco de una disputa política interna entre dos dirigentes que ocupan cargos similares en la Junta Departamental.
En el marco de la apelación presentada por Diniz, la defensa de De Mello solicitó mantener la resolución judicial y sostuvo que se intentaba “judicializar” un conflicto derivado de diferencias políticas dentro del Frente Amplio.

