El Instituto Nacional de Estadística (INE) divulgó los datos correspondientes al mercado laboral de marzo de 2026, evidenciando una leve desmejora en algunos de los principales indicadores, aunque con señales mixtas al compararlos en perspectiva interanual. De acuerdo al informe oficial, la tasa de desempleo se ubicó en 7,8%, lo que representa un aumento de 0,4 puntos porcentuales respecto a febrero. No obstante, en comparación con marzo de 2025, cuando el desempleo era de 8%, se observa una leve mejora. En paralelo, la tasa de empleo —que mide la proporción de personas ocupadas sobre la población en edad de trabajar— se situó en 59,3%, registrando una caída frente al 59,8% del mes anterior. Por su parte, la tasa de actividad, que refleja a quienes están trabajando o buscando empleo, también descendió, ubicándose en 64,3%, 0,3 puntos porcentuales por debajo de febrero. El economista Aldo Lema analizó estos datos y señaló una desaceleración del empleo durante marzo, con un estancamiento en la cantidad de ocupados en términos desestacionalizados. Asimismo, indicó que la creación de empleo interanual se moderó, alcanzando unos 9.000 nuevos puestos, mientras que el nivel de desempleo se mantiene prácticamente en línea con el registrado un año atrás. Al observar la distribución territorial, el informe del INE muestra que en Montevideo la tasa de desempleo fue de 8%, con un nivel de empleo de 60,5% y una tasa de actividad de 65,8%. En el interior del país, en tanto, el desempleo se ubicó en 7,6%, el empleo en 58,6% y la actividad en 63,4%. En cuanto a la calidad del empleo, el organismo indicó que el 9,4% de las personas ocupadas se encuentra en situación de subempleo, es decir, trabajando menos de 48 horas semanales y con disposición a trabajar más. Además, el 22% de los trabajadores no está registrado en la seguridad social en su empleo principal, lo que refleja desafíos persistentes en materia de formalización laboral. Los datos reflejan un escenario de cierta estabilidad con señales de enfriamiento en el mercado laboral, en un contexto donde la evolución del empleo continúa siendo un factor clave para la economía nacional.
Desempleo sube a 7,8% en marzo y confirma señales de desaceleración del mercado laboral en Uruguay El Instituto Nacional de Estadística (INE) divulgó los datos correspondientes al mercado laboral de marzo de 2026, evidenciando una leve desmejora en algunos de los principales indicadores, aunque con señales mixtas al compararlos en perspectiva interanual. De acuerdo al informe oficial, la tasa de desempleo se ubicó en 7,8%, lo que representa un aumento de 0,4 puntos porcentuales respecto a febrero. No obstante, en comparación con marzo de 2025, cuando el desempleo era de 8%, se observa una leve mejora. En paralelo, la tasa de empleo —que mide la proporción de personas ocupadas sobre la población en edad de trabajar— se situó en 59,3%, registrando una caída frente al 59,8% del mes anterior. Por su parte, la tasa de actividad, que refleja a quienes están trabajando o buscando empleo, también descendió, ubicándose en 64,3%, 0,3 puntos porcentuales por debajo de febrero. El economista Aldo Lema analizó estos datos y señaló una desaceleración del empleo durante marzo, con un estancamiento en la cantidad de ocupados en términos desestacionalizados. Asimismo, indicó que la creación de empleo interanual se moderó, alcanzando unos 9.000 nuevos puestos, mientras que el nivel de desempleo se mantiene prácticamente en línea con el registrado un año atrás. Al observar la distribución territorial, el informe del INE muestra que en Montevideo la tasa de desempleo fue de 8%, con un nivel de empleo de 60,5% y una tasa de actividad de 65,8%. En el interior del país, en tanto, el desempleo se ubicó en 7,6%, el empleo en 58,6% y la actividad en 63,4%. En cuanto a la calidad del empleo, el organismo indicó que el 9,4% de las personas ocupadas se encuentra en situación de subempleo, es decir, trabajando menos de 48 horas semanales y con disposición a trabajar más. Además, el 22% de los trabajadores no está registrado en la seguridad social en su empleo principal, lo que refleja desafíos persistentes en materia de formalización laboral. Los datos reflejan un escenario de cierta estabilidad con señales de enfriamiento en el mercado laboral, en un contexto donde la evolución del empleo continúa siendo un factor clave para la economía nacional.