Una operación coordinada a nivel internacional permitió desarticular una red vinculada a la explotación sexual infantil en entornos digitales, con actuaciones simultáneas en al menos 16 países, entre ellos Uruguay. El operativo, denominado “Operación Internacional Aliados por la Infancia VI”, fue liderado por la Policía Federal de Brasil y contó con la participación de cientos de efectivos en distintos puntos del continente y Europa.
La acción se centró en el combate a delitos transnacionales que vulneran la integridad y la dignidad sexual de niños, niñas y adolescentes, especialmente a través de plataformas digitales. Según informaron las autoridades brasileñas, la investigación apunta a redes dedicadas al abuso sexual infantil y a la circulación de material ilícito en internet.
En Uruguay, se ejecutaron cinco órdenes judiciales de allanamiento en el marco de la operación. Desde el Ministerio del Interior de Uruguay se confirmó que efectivos de la Dirección General de Lucha contra el Cibercrimen trabajan en coordinación con Fiscalía para avanzar en la investigación local y el análisis de evidencias incautadas.
El operativo tuvo un despliegue significativo en Brasil, donde se llevaron adelante 16 órdenes de prisión preventiva y 159 allanamientos en los 26 estados y el Distrito Federal. En total, participaron 746 agentes entre la policía federal y fuerzas civiles regionales.
A nivel internacional, también se concretaron acciones en Argentina, Colombia, Costa Rica, El Salvador, España, Francia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico y República Dominicana. Tras Brasil, Argentina fue el país con mayor cantidad de procedimientos, con 68 órdenes de registro, seguido por Panamá y República Dominicana, con siete cada uno. Uruguay y Guatemala registraron cinco actuaciones por país.
La coordinadora de Combate a Delitos Cibernéticos de Abuso Sexual Infantil de la Policía Federal brasileña, Rafaella Parca, explicó que este tipo de operativos busca enfrentar estructuras criminales que operan de forma organizada en distintos territorios, aprovechando el anonimato que brindan las tecnologías digitales.
Las autoridades remarcaron además la importancia de utilizar términos como “abuso sexual” o “violencia sexual contra menores” en lugar de “pornografía infantil”, al considerar que describen con mayor precisión la gravedad de estos delitos.
La investigación continúa en curso y no se descartan nuevas actuaciones en los países involucrados, en el marco de la cooperación internacional para combatir este tipo de crímenes.

