América Latina y el Caribe podrían enfrentar hacia fines de 2026 uno de los episodios de El Niño más intensos desde que existen registros, según proyecciones de los principales centros meteorológicos internacionales. De confirmarse, el fenómeno alcanzaría una magnitud similar o superior a los eventos de 1982-83, 1997-98 y 2015-16. Para Uruguay, el principal riesgo no sería la sequía, sino el exceso de lluvias, con posibles inundaciones, daños en la infraestructura, afectación de la producción agropecuaria y mayores costos para atender emergencias. De acuerdo con la NOAA, existe un 100% de probabilidad de que El Niño permanezca activo hasta febrero de 2027 y un 81% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026. Los especialistas sostienen que la principal ventaja frente a este fenómeno es la posibilidad de anticiparse. Recomendamos fortalecer los sistemas de alerta temprana, ejecutar obras preventivas, proteger la producción agropecuaria y mejorar la coordinación entre los organismos responsables para reducir el impacto económico y social de un eventual «Súper Niño».
Especialistas advierten sobre un posible «Súper Niño» hacia fines de 2026 y llaman a prepararse América Latina y el Caribe podrían enfrentar hacia fines de 2026 uno de los episodios de El Niño más intensos desde que existen registros, según proyecciones de los principales centros meteorológicos internacionales. De confirmarse, el fenómeno alcanzaría una magnitud similar o superior a los eventos de 1982-83, 1997-98 y 2015-16. Para Uruguay, el principal riesgo no sería la sequía, sino el exceso de lluvias, con posibles inundaciones, daños en la infraestructura, afectación de la producción agropecuaria y mayores costos para atender emergencias. De acuerdo con la NOAA, existe un 100% de probabilidad de que El Niño permanezca activo hasta febrero de 2027 y un 81% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026. Los especialistas sostienen que la principal ventaja frente a este fenómeno es la posibilidad de anticiparse. Recomiendan fortalecer los sistemas de alerta temprana, ejecutar obras preventivas, proteger la producción agropecuaria y mejorar la coordinación entre los organismos responsables para reducir el impacto económico y social de un eventual «Súper Niño».