La situación del Frigorífico Tacuarembó genera preocupación en el sector cárnico y en el ámbito sindical, luego de que la empresa anunciara el envío de 550 nuevos trabajadores al seguro de desempleo. Esta cifra se suma a otros 750 empleados que ya se encuentran amparados por este mecanismo.
La situación fue planteada ante la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del Senado por representantes de la Asociación de Obreros y Empleados del Frigorífico Tacuarembó y de la Federación Obrera de la Industria de la Carne.
En el marco de la reestructura anunciada por la empresa, se prevé además la eliminación de 150 puestos de trabajo, mientras que el sindicato denunció una propuesta de reducción salarial del 40%.
Los trabajadores cuestionan las medidas y sostienen que el seguro de paro estaría siendo utilizado para precarizar las condiciones laborales. No obstante, el gremio manifestó su disposición a continuar negociando y presentó alternativas para evitar los despidos, entre ellas retiros voluntarios, jubilaciones, rotación de turnos y una negociación sobre los niveles de productividad.
La empresa, propiedad de MBRF, argumentó que atraviesa una situación de especial complejidad vinculada a factores económicos, tecnológicos, operativos y laborales. Dentro de la reestructura se plantean modificaciones en los turnos, en los ritmos de producción y en la organización de distintas áreas.
Uno de los cambios previstos afecta al sector de faena, donde los dos turnos pasarían a trabajar a una velocidad uniforme de 100 reses por hora, mientras que la dotación de trabajadores se reduciría de 310 a 270. En desosado, la propuesta contempla un ritmo uniforme de 400 cuartos por hora y una reducción de la plantilla de 548 a 468 trabajadores.
La situación se produce además en un contexto complejo para la industria frigorífica, marcado por dificultades de acceso al mercado chino y por el elevado precio del ganado.
Frigorífico Tacuarembó suma 1.300 trabajadores en seguro de paro en medio de una reestructura La situación del Frigorífico Tacuarembó genera preocupación en el sector cárnico y en el ámbito sindical, luego de que la empresa anunciara el envío de 550 nuevos trabajadores al seguro de desempleo. Esta cifra se suma a otros 750 empleados que ya se encuentran amparados por este mecanismo. La situación fue planteada ante la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del Senado por representantes de la Asociación de Obreros y Empleados del Frigorífico Tacuarembó y de la Federación Obrera de la Industria de la Carne. En el marco de la reestructura anunciada por la empresa, se prevé además la eliminación de 150 puestos de trabajo, mientras que el sindicato denunció una propuesta de reducción salarial del 40%. Los trabajadores cuestionan las medidas y sostienen que el seguro de paro estaría siendo utilizado para precarizar las condiciones laborales. No obstante, el gremio manifestó su disposición a continuar negociando y presentó alternativas para evitar los despidos, entre ellas retiros voluntarios, jubilaciones, rotación de turnos y una negociación sobre los niveles de productividad. La empresa, propiedad de MBRF, argumentó que atraviesa una situación de especial complejidad vinculada a factores económicos, tecnológicos, operativos y laborales. Dentro de la reestructura se plantean modificaciones en los turnos, en los ritmos de producción y en la organización de distintas áreas. Uno de los cambios previstos afecta al sector de faena, donde los dos turnos pasarían a trabajar a una velocidad uniforme de 100 reses por hora, mientras que la dotación de trabajadores se reduciría de 310 a 270. En desosado, la propuesta contempla un ritmo uniforme de 400 cuartos por hora y una reducción de la plantilla de 548 a 468 trabajadores. La situación se produce además en un contexto complejo para la industria frigorífica, marcado por dificultades de acceso al mercado chino y por el elevado precio del ganado. En agosto, las autoridades sanitarias de China suspendieron temporalmente al Frigorífico Tacuarembó tras detectar residuos de un medicamento veterinario por encima de los límites permitidos. Desde el sindicato consideran que la combinación de las dificultades de exportación, los costos y la reestructura configura una situación especialmente delicada para los trabajadores. Las negociaciones continuarán en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y está prevista una nueva reunión tripartita para el 22 de septiembre. La Comisión del Senado también anunció que convocará al sector empresarial para analizar la situación de la industria frigorífica y sus consecuencias sobre el empleo.