Un intenso despliegue policial se llevó adelante en distintos puntos de Río Branco, con controles destinados a reforzar la seguridad vial, prevenir situaciones de riesgo y garantizar la convivencia entre los vecinos. Los procedimientos estuvieron a cargo de efectivos de la Seccional Tercera, con apoyo del Grupo de Respuesta Táctica, y se concentraron especialmente en conductas como la circulación bajo los efectos del alcohol, las maniobras imprudentes y los ruidos molestos provocados por equipos de audio a elevado volumen.
Uno de los procedimientos se originó a partir de una alerta del Centro Comando Unificado Departamental, que permitió interceptar a un conductor de 52 años. La espirometría practicada arrojó un resultado de 1,79 gramos de alcohol por litro de sangre, por lo que el hombre fue trasladado y el automóvil quedó incautado, mientras las actuaciones fueron elevadas a la Justicia. En otro operativo, realizado en las inmediaciones de la Plaza General Artigas, los efectivos controlaron un automóvil con matrícula brasileña, conducido por un joven de 23 años que se encontraba en grave estado de ebriedad. Tras las actuaciones correspondientes, el vehículo fue incautado y remitido a la Dirección Nacional de Aduanas.
Los controles también llegaron a la zona de la principal arteria comercial de la ciudad, donde fue intervenida una camioneta con equipos de audio encendidos y presencia de alcohol. Su conductor, de 20 años, fue sometido a una espirometría que dio resultado positivo, con 0,23 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, se constató que el vehículo no contaba con el Seguro Obligatorio de Automóviles, por lo que se procedió a la retención de la libreta de conducir y a la incautación preventiva del rodado. Las distintas actuaciones fueron puestas en conocimiento de la Justicia de Paz Departamental, que dispuso las resoluciones correspondientes en cada caso.
Intensos controles en Río Branco terminaron con tres vehículos incautados Un intenso despliegue policial se llevó adelante en distintos puntos de Río Branco, con controles destinados a reforzar la seguridad vial, prevenir situaciones de riesgo y garantizar la convivencia entre los vecinos. Los procedimientos estuvieron a cargo de efectivos de la Seccional Tercera, con apoyo del Grupo de Respuesta Táctica, y se concentraron especialmente en conductas como la circulación bajo los efectos del alcohol, las maniobras imprudentes y los ruidos molestos provocados por equipos de audio a elevado volumen. Uno de los procedimientos se originó a partir de una alerta del Centro Comando Unificado Departamental, que permitió interceptar a un conductor de 52 años. La espirometría practicada arrojó un resultado de 1,79 gramos de alcohol por litro de sangre, por lo que el hombre fue trasladado y el automóvil quedó incautado, mientras las actuaciones fueron elevadas a la Justicia. En otro operativo, realizado en las inmediaciones de la Plaza General Artigas, los efectivos controlaron un automóvil con matrícula brasileña, conducido por un joven de 23 años que se encontraba en grave estado de ebriedad. Tras las actuaciones correspondientes, el vehículo fue incautado y remitido a la Dirección Nacional de Aduanas. Los controles también llegaron a la zona de la principal arteria comercial de la ciudad, donde fue intervenida una camioneta con equipos de audio encendidos y presencia de alcohol. Su conductor, de 20 años, fue sometido a una espirometría que dio resultado positivo, con 0,23 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, se constató que el vehículo no contaba con el Seguro Obligatorio de Automóviles, por lo que se procedió a la retención de la libreta de conducir y a la incautación preventiva del rodado. Las distintas actuaciones fueron puestas en conocimiento de la Justicia de Paz Departamental, que dispuso las resoluciones correspondientes en cada caso.