Una investigación de los organismos de inteligencia de Río de Janeiro reveló que integrantes de la organización criminal brasileña Comando Vermelho habrían sido enviados a la guerra en Ucrania con el objetivo de recibir entrenamiento en combate y manejo de drones de alta capacidad.
Según la información divulgada por autoridades de seguridad brasileñas, los miembros de la facción viajaron bajo el pretexto de combatir junto a fuerzas ucranianas, aunque el verdadero propósito sería adquirir conocimientos militares y tecnológicos para fortalecer las operaciones del narcotráfico en Brasil.
La investigación sostiene que algunos de los enviados no poseían antecedentes penales, lo que facilitó su salida del país y posterior ingreso a zonas vinculadas al conflicto bélico. Tras regresar a Brasil, los individuos habrían comenzado a capacitar a otros integrantes del grupo criminal en comunidades dominadas por la organización, especialmente en el Complexo do Alemão, uno de los principales bastiones del Comando Vermelho en Río de Janeiro.
De acuerdo con los investigadores, el grupo busca incorporar drones y vehículos aéreos no tripulados (UAV) de gran puerta, capaces de transportar hasta 80 kilos de carga y recorrer distancias de hasta 12 kilómetros. Cada dispositivo tendría un costo cercano a los 20.000 dólares.
Las autoridades sospechan que esta tecnología podría utilizarse para el traslado de armas, drogas, municiones y otros materiales entre territorios controlados por la facción, reduciendo los riesgos de interceptación terrestre y dificultando la acción policial.
La policía brasileña considera que el avance tecnológico del crimen organizado representa una nueva amenaza para la seguridad pública, ya que el uso de drones de gran capacidad puede ampliar significativamente la logística y el poder operativo de las organizaciones criminales.
Actualmente, las fuerzas de seguridad monitorean movimientos relacionados con entrenamientos y adquisición de equipos en zonas dominadas por el narcotráfico, además de investigar posibles rutas de ingreso de drones al país y mecanismos de financiamiento utilizados para adquirir esta tecnología.
No es la primera vez que grupos criminales en Brasil utilizan drones con multas delictivos. En 2024, un exintegrante de la Marina brasileña fue detenido acusado de operar drones para el Comando Vermelho, luego de que uno de estos aparatos fuera utilizado para lanzar granadas en una favela de Río de Janeiro.
También se registraron episodios recientes en los complejos da Penha y Alemão, donde pequeños drones fueron empleados para tareas de vigilancia durante enfrentamientos armados entre narcotraficantes y fuerzas policiales.
Por otra parte, las autoridades señalaron que el grupo criminal Primeiro Comando da Capital, conocido como PCC, también utiliza drones comerciales para tareas de inteligencia y coordinación de operaciones criminales en Brasil y otros países de la región.

