La Reserva Federal elevó su tasa de referencia a un rango de 3,75%-4% y mantiene la inflación como una de sus principales preocupaciones. Para Uruguay, el escenario internacional puede encarecer el financiamiento y generar presión sobre el tipo de cambio, aunque el país mantiene un riesgo soberano relativamente bajo.
La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el 16 de septiembre su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta un rango de 3,75%-4%. La decisión fue adoptada por unanimidad y estuvo fundamentada en la persistencia de una inflación que continúa por encima del objetivo del 2%. La FED también señaló que la actividad económica estadounidense mantiene un ritmo sólido, con crecimiento de la productividad e inversión de capital.
El movimiento vuelve a colocar las condiciones financieras internacionales en el centro de la atención de los mercados emergentes. Una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos tiende a elevar el rendimiento de los activos en dólares y puede aumentar el costo de financiamiento para otros países.
Mayor costo para financiarse
Para Uruguay, uno de los principales canales de transmisión es el costo del crédito y del financiamiento externo.
Cuando aumentan las tasas de referencia internacionales, los inversores suelen exigir mayores rendimientos para mantener posiciones en activos de países emergentes. Esto puede traducirse en un incremento del costo de emisión de deuda pública y privada y en condiciones menos favorables para determinadas inversiones.
La presión también alcanza a los mercados de deuda de largo plazo de Estados Unidos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro constituyen una referencia internacional para numerosos instrumentos financieros y, cuando aumentan, pueden elevar el costo de capital en otras economías.
La propia FED destacó que persisten elevados niveles de incertidumbre, vinculados, entre otros factores, a la evolución de la situación geopolítica, aunque señaló que el gasto interno estadounidense continúa siendo resistente.
El dólar, otro canal de transmisión
El segundo mecanismo es el tipo de cambio. Una mayor rentabilidad de los activos denominados en dólares puede favorecer la moneda estadounidense frente a otras divisas.
Sin embargo, la relación no es automática en Uruguay. El comportamiento del dólar también depende de los flujos de inversión, las tasas domésticas, las expectativas del mercado, el desempeño de las exportaciones y las condiciones financieras locales.
Por eso, una suba de tasas de la FED puede generar presión alcista sobre el dólar, pero no determina por sí sola la trayectoria del tipo de cambio uruguayo.
Uruguay parte de una posición financiera diferente
Uno de los elementos que permite amortiguar parcialmente el impacto externo es la percepción de riesgo soberano de Uruguay. El país mantiene una posición destacada dentro de América Latina en materia de riesgo crediticio, lo que contribuye a limitar la prima adicional que los mercados exigen para financiarlo.
Esto no significa que Uruguay quede aislado de un escenario internacional de tasas elevadas. Si los rendimientos de los bonos estadounidenses permanecen altos durante un período prolongado, el costo de financiamiento también puede aumentar para Uruguay, aunque el impacto dependa de la evolución de su propia prima de riesgo.
Un escenario que seguirá bajo observación
La FED tiene previsto volver a reunirse a fines de octubre y nuevamente en diciembre de 2026. Por lo tanto, los mercados continuarán siguiendo la evolución de la inflación, el empleo, la actividad económica y las condiciones financieras estadounidenses para anticipar los próximos movimientos de la política monetaria.
Para Uruguay, el escenario combina tasas internacionales más elevadas, posibles presiones sobre el dólar y un mayor costo financiero, con una posición de riesgo soberano que permite contar con cierto margen de amortiguación.

