El cansancio permanente, dormir pocas horas, el sedentarismo, el estrés y el uso excesivo de pantallas son hábitos que muchas personas consideran normales, pero los especialistas advierten que pueden afectar gravemente la salud física y mental cuando se sostienen en el tiempo. Carlos Montoya, gerente asistencial de UCM Falck, señaló que el deterioro de la salud suele comenzar con pequeñas conductas cotidianas, como descansar mal, moverse poco o ignorar las señales del cuerpo, antes de que aparezca una enfermedad. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que las personas que pasan más de cinco horas diarias frente a pantallas por motivos personales presentan mayores probabilidades de experimentar bajo bienestar mental, menor satisfacción con la vida y pérdida del sentido de propósito. El estudio también indica que la falta de sueño, el sedentarismo y el estrés son factores que aumentan el riesgo de problemas de salud. En Uruguay, datos del Ministerio de Salud Pública muestran que una parte importante de la población presenta bajos niveles de bienestar y elevados índices de soledad. Los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables como dormir lo suficiente, reducir el uso de pantallas antes de acostarse, realizar actividad física, evitar la automedicación y consultar al médico cuando el cansancio, la ansiedad o los dolores se vuelven persistentes. El mensaje central es que el agotamiento constante no debe naturalizarse, ya que atender estas señales a tiempo puede prevenir problemas de salud más importantes en el futuro.
Especialistas advierten sobre el impacto del exceso de pantallas y el cansancio crónico El cansancio permanente, dormir pocas horas, el sedentarismo, el estrés y el uso excesivo de pantallas son hábitos que muchas personas consideran normales, pero especialistas advierten que pueden afectar seriamente la salud física y mental cuando se sostienen en el tiempo. Carlos Montoya, gerente asistencial de UCM Falck, señaló que el deterioro de la salud suele comenzar con pequeñas conductas cotidianas, como descansar mal, moverse poco o ignorar las señales del cuerpo, antes de que aparezca una enfermedad. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que las personas que pasan más de cinco horas diarias frente a pantallas por motivos personales presentan mayores probabilidades de experimentar bajo bienestar mental, menor satisfacción con la vida y pérdida del sentido de propósito. El estudio también indica que la falta de sueño, el sedentarismo y el estrés son factores que aumentan el riesgo de problemas de salud. En Uruguay, datos del Ministerio de Salud Pública muestran que una parte importante de la población presenta bajos niveles de bienestar y elevados índices de soledad. Los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables como dormir lo suficiente, reducir el uso de pantallas antes de acostarse, realizar actividad física, evitar la automedicación y consultar al médico cuando el cansancio, la ansiedad o los dolores se vuelven persistentes. El mensaje central es que el agotamiento constante no debe naturalizarse, ya que atender estas señales a tiempo puede prevenir problemas de salud más importantes en el futuro.