El Ministerio de Defensa Nacional está dispuesto a colaborar en la captura de perros sueltos que atacan majadas y generan pérdidas para la producción ovina. La propuesta fue presentada por el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, a la ministra Sandra Lazo, quien manifestó su respaldo y confirmó que la cartera cuenta con capacidades para colaborar.
La iniciativa comenzó a tomar forma en Cerro Largo, donde se busca implementar un plan piloto. Durante la pasada Expo Melo se mantuvo una reunión con autoridades departamentales para comenzar a delinear la propuesta y avanzar en la coordinación institucional.
El esquema prevé que los perros capturados puedan ser trasladados a instalaciones militares, aunque todavía resta definir cómo se realizarán las capturas, el traslado, la permanencia de los animales y su destino final.
La problemática tiene especial relevancia en el Noreste, una región con fuerte presencia de la producción ganadera y ovina. Los ataques no solo provocan la muerte de animales, sino también estrés y dispersión de las majadas, afectando la reproducción y la supervivencia de los corderos.
Un informe del Secretariado Uruguayo de la Lana estima que la depredación podría representar la pérdida de unos 395.000 corderos a nivel nacional, con un impacto económico promedio cercano a US$ 29,4 millones.
Al sumar la depredación con la mortalidad adicional durante la lactación y recría en condiciones ambientales adversas, el estudio estima 763.645 pérdidas potenciales de corderos, por un impacto económico promedio de aproximadamente US$ 56,8 millones.
Las cifras corresponden a estimaciones elaboradas a partir de parámetros productivos y distintos escenarios, y no a un conteo efectivo de animales muertos.
En Cerro Largo, la propuesta busca complementar las medidas que ya aplican los productores, como mallas, alambrados eléctricos, potreros protegidos y animales de guarda.

