El síndico del concurso de Conexión Ganadera, Alfredo Ciavattone, rechazó el crédito que pretendía cobrar el sacerdote colombiano César Buitrago, radicado desde hace años en el departamento de Florida, al concluir que no reviste la calidad de damnificado y que, por el contrario, mantiene una deuda con la empresa superior a los US$ 132 mil.
De acuerdo con la resolución, en junio de 2020 Conexión Ganadera entregó al religioso US$ 260 mil, por lo que, tras el análisis de la documentación presentada, el síndico determinó que no existe un crédito a su favor. En el escrito se establece que «no existiría un crédito a su favor, sino uno a favor de la concursada por US$ 132.940».
La situación de Buitrago ya había quedado bajo la lupa meses atrás. En mayo de este año, abogados que representan a damnificados de Conexión Ganadera solicitaron a la Fiscalía Especializada en Lavado de Activos que investigue al sacerdote por su presunta participación en un eventual delito de lavado de activos, en la modalidad de conversión y transferencia de bienes.
La denuncia sostiene que el 2 de junio de 2020 el presbítero adquirió cuatro apartamentos en la ciudad de Minas utilizando los US$ 260 mil que le había entregado Conexión Ganadera. Los inmuebles corresponden a las unidades 019, 020, 021 y 022.
Los denunciantes basaron su presentación en un informe elaborado por la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo, remitido a la Fiscalía, en el que la operación fue catalogada como sospechosa. Según ese documento, el pago de los inmuebles se realizó mediante un cheque cruzado diferido emitido por Conexión Ganadera el 1.º de junio de 2020.
Las viviendas fueron construidas por la empresa Lerosur S.A., vinculada al empresario Pablo Carrasco Basso, sociedad que inicialmente se dedicaba a la explotación de bienes inmobiliarios y que posteriormente registró como actividad principal la construcción de obras de arquitectura.

