Una innovación biotecnológica nacida en Uruguay logró captar la atención de la industria cosmética internacional. La startup Antarka desarrolló un activo capaz de reparar el daño causado por la radiación ultravioleta en la piel, basado en mecanismos naturales de microorganismos de la Antártida. El desarrollo, denominado ANKros-CPD, se apoya en una enzima que actúa directamente sobre el ADN celular, identificando y reparando lesiones provocadas por la exposición solar. A diferencia de los productos tradicionales que tratan los efectos visibles del envejecimiento, esta tecnología apunta a su origen molecular. Según investigaciones citadas por el equipo, hasta el 80% del envejecimiento visible de la piel está asociado a la radiación UV, que deteriora el ADN celular y acelera la degradación de componentes clave como el colágeno y la elastina. De la ciencia básica a la aplicación cosmética El origen del proyecto se remonta a estudios iniciados hace más de una década en la Universidad de la República, donde científicos analizaron microorganismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas de radiación. El biotecnólogo Juan José Marizcurrena explicó que estos organismos desarrollaron mecanismos altamente eficientes para reparar su material genético. En ese contexto, se identificaron enzimas conocidas como fotoliasas, que utilizan la energía de la luz para revertir el daño en el ADN. Tras años de investigación, el equipo logró trasladar este mecanismo a células humanas y posteriormente a formulaciones cosméticas, demostrando que la enzima puede penetrar la piel y mantener su funcionalidad. Resultados y potencial Ensayos clínicos indicaron que el uso sostenido del activo no solo tiene un efecto preventivo, sino también correctivo. Entre los resultados observados se destacan: aumento de 28,7% en la elasticidad mejora de 25,4% en la firmeza reducción del 18% en arrugas disminución del 19,3% en la hiperpigmentación Estos efectos están vinculados a la reparación del ADN y a la protección de la estructura que sostiene la piel, lo que abre nuevas perspectivas en el campo de la longevidad. Reconocimiento internacional La innovación fue presentada en in-cosmetics Global, considerada la principal feria mundial de ingredientes cosméticos. Allí, Antarka fue distinguida con el premio “Rising Star”, que reconoce a las startups con mayor potencial disruptivo en el sector. El CEO y cofundador Stefano Valdesolo destacó que este reconocimiento representa un “salto de escala”, al permitir la validación de la tecnología frente a grandes empresas y acelerar su proceso de inserción en el mercado global. Proyección Actualmente, Antarka está integrada por un equipo multidisciplinario que combina perfiles científicos y empresariales, y mantiene vínculos con la academia. Si bien ANKros-CPD es su primer desarrollo, la empresa ya trabaja en la exploración de nuevas enzimas provenientes de ecosistemas extremos. El objetivo a largo plazo es ampliar las aplicaciones biotecnológicas más allá de lo cosmético, con un enfoque centrado en la salud de la piel y la longevidad, posicionando a Uruguay como un actor emergente en innovación científica a nivel internacional.
Startup uruguaya desarrolla activo que repara daño UV en la piel y se posiciona en la industria global Una innovación biotecnológica nacida en Uruguay logró captar la atención de la industria cosmética internacional. La startup Antarka desarrolló un activo capaz de reparar el daño causado por la radiación ultravioleta en la piel, basado en mecanismos naturales de microorganismos de la Antártida. El desarrollo, denominado ANKros-CPD, se apoya en una enzima que actúa directamente sobre el ADN celular, identificando y reparando lesiones provocadas por la exposición solar. A diferencia de los productos tradicionales que tratan los efectos visibles del envejecimiento, esta tecnología apunta a su origen molecular. Según investigaciones citadas por el equipo, hasta el 80% del envejecimiento visible de la piel está asociado a la radiación UV, que deteriora el ADN celular y acelera la degradación de componentes clave como el colágeno y la elastina. De la ciencia básica a la aplicación cosmética El origen del proyecto se remonta a estudios iniciados hace más de una década en la Universidad de la República, donde científicos analizaron microorganismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas de radiación. El biotecnólogo Juan José Marizcurrena explicó que estos organismos desarrollaron mecanismos altamente eficientes para reparar su material genético. En ese contexto, se identificaron enzimas conocidas como fotoliasas, que utilizan la energía de la luz para revertir el daño en el ADN. Tras años de investigación, el equipo logró trasladar este mecanismo a células humanas y posteriormente a formulaciones cosméticas, demostrando que la enzima puede penetrar la piel y mantener su funcionalidad. Resultados y potencial Ensayos clínicos indicaron que el uso sostenido del activo no solo tiene un efecto preventivo, sino también correctivo. Entre los resultados observados se destacan: aumento de 28,7% en la elasticidad mejora de 25,4% en la firmeza reducción del 18% en arrugas disminución del 19,3% en la hiperpigmentación Estos efectos están vinculados a la reparación del ADN y a la protección de la estructura que sostiene la piel, lo que abre nuevas perspectivas en el campo de la longevidad. Reconocimiento internacional La innovación fue presentada en in-cosmetics Global, considerada la principal feria mundial de ingredientes cosméticos. Allí, Antarka fue distinguida con el premio “Rising Star”, que reconoce a las startups con mayor potencial disruptivo en el sector. El CEO y cofundador Stefano Valdesolo destacó que este reconocimiento representa un “salto de escala”, al permitir la validación de la tecnología frente a grandes empresas y acelerar su proceso de inserción en el mercado global. Proyección Actualmente, Antarka está integrada por un equipo multidisciplinario que combina perfiles científicos y empresariales, y mantiene vínculos con la academia. Si bien ANKros-CPD es su primer desarrollo, la empresa ya trabaja en la exploración de nuevas enzimas provenientes de ecosistemas extremos. El objetivo a largo plazo es ampliar las aplicaciones biotecnológicas más allá de lo cosmético, con un enfoque centrado en la salud de la piel y la longevidad, posicionando a Uruguay como un actor emergente en innovación científica a nivel internacional.