El Poder Ejecutivo dispuso un aumento en los precios de los combustibles que comenzará a regir este jueves 1.º de octubre, luego de tres meses sin modificaciones en las tarifas.
La nafta Súper 95, el combustible más comercializado, tendrá un incremento de $1,78 por litro, pasando de $88,67 a $90,45.
En el caso del gasoil 50S, la suba será de $4,11 por litro, por lo que el precio pasará de $58,68 a $62,79.
Los ajustes anunciados se encuentran por debajo de los valores que surgían de los Precios de Paridad de Importación (PPI) calculados por la Ursea. De acuerdo con esa referencia, la corrección necesaria para equiparar los precios habría sido de $4,90 por litro en la nafta Súper 95 y de $21,86 en el gasoil.
El aumento se produce en un contexto internacional marcado por el incremento del precio del petróleo y por mayores costos de los combustibles refinados. El valor del crudo se mantiene por encima de los 90 dólares por barril, mientras que las condiciones del mercado internacional han presionado especialmente sobre el precio del diésel.
Durante los últimos meses, Ancap logró amortiguar parte de esas variaciones mediante los márgenes obtenidos en el proceso de refinación. La producción de combustibles en la refinería de La Teja permitió mantener los precios locales por debajo de lo que indicaban las referencias internacionales.
Ese diferencial funcionó como un mecanismo de contención y permitió postergar el traslado de los mayores costos al consumidor. Sin embargo, el incremento sostenido del precio del crudo redujo el margen disponible para continuar absorbiendo la diferencia.
Con la nueva actualización, los precios de los combustibles incorporan parcialmente el aumento de los costos internacionales, aunque mantienen una diferencia respecto a los valores determinados por el PPI.

