Australia avanza con un nuevo mecanismo para obligar a las grandes plataformas tecnológicas a contribuir al financiamiento de los medios de comunicación. El denominado News Bargaining Incentive busca cerrar las vías que empresas como Meta encontraron para evitar acuerdos con los medios.
La medida establece una obligación potencial equivalente al 2,5% de los ingresos por publicidad digital de plataformas como Google, Meta, TikTok y LinkedIn en Australia. Para reducir ese pago, las compañías deberán alcanzar acuerdos con al menos ocho medios, evitando que un solo grupo concentre más del 25% de los recursos.
Si no cumplen con esos acuerdos, deberán realizar un pago al gobierno australiano, que distribuirá los fondos entre distintos medios. Además, el 5% de lo recaudado será destinado a Australian Associated Press.
El modelo busca fortalecer la diversidad informativa y generar una mayor equidad entre las grandes tecnológicas y una industria periodística afectada por la crisis económica. Sin embargo, también genera interrogantes sobre la concentración de los recursos en los grandes medios y sobre la posibilidad de que los acuerdos terminen favoreciendo a los grupos con mayor capacidad de negociación.
Australia plantea así un modelo en el que publicar noticias sigue siendo una decisión de las plataformas, pero contribuir económicamente al ecosistema periodístico pasa a ser una obligación.
Australia obliga a las tecnológicas a financiar el periodismo Australia avanza con un nuevo mecanismo para obligar a las grandes plataformas tecnológicas a contribuir al financiamiento de los medios de comunicación. El denominado News Bargaining Incentive busca cerrar las vías que empresas como Meta encontraron para evitar acuerdos con los medios. La medida establece una obligación potencial equivalente al 2,5% de los ingresos por publicidad digital de plataformas como Google, Meta, TikTok y LinkedIn en Australia. Para reducir ese pago, las compañías deberán alcanzar acuerdos con al menos ocho medios, evitando que un solo grupo concentre más del 25% de los recursos. Si no cumplen con esos acuerdos, deberán realizar un pago al gobierno australiano, que distribuirá los fondos entre distintos medios. Además, el 5% de lo recaudado será destinado a Australian Associated Press. El modelo busca fortalecer la diversidad informativa y generar una mayor equidad entre las grandes tecnológicas y una industria periodística afectada por la crisis económica. Sin embargo, también genera interrogantes sobre la concentración de los recursos en los grandes medios y sobre la posibilidad de que los acuerdos terminen favoreciendo a los grupos con mayor capacidad de negociación. Australia plantea así un modelo en el que publicar noticias sigue siendo una decisión de las plataformas, pero contribuir económicamente al ecosistema periodístico pasa a ser una obligación.