Cada 15 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una fecha que busca visibilizar el aporte fundamental de las mujeres a la producción, el desarrollo de las comunidades y la vida en el medio rural.
En el interior del país, miles de mujeres trabajan la tierra, desarrollan actividades productivas, crían a sus familias, organizan redes comunitarias y contribuyen al sostenimiento de la economía local. Sin embargo, muchas de ellas todavía enfrentan dificultades para acceder a oportunidades, servicios y al reconocimiento de su trabajo.
En este contexto, desde la Dirección Nacional de Desarrollo Social, a través del Programa Ruralidad, se impulsan acciones de acompañamiento dirigidas a asalariadas rurales y productoras familiares que viven en localidades de menos de 2.000 habitantes.
La iniciativa brinda asistencia técnica de proximidad, capacitaciones orientadas a la integración laboral y productiva, fortalecimiento de redes locales y asesoramiento para avanzar en la formalización y comercialización de la producción.
El programa pone especial énfasis en las mujeres y los jóvenes, promoviendo herramientas que contribuyan a mejorar sus oportunidades de desarrollo y fortalecer su participación en las actividades económicas y sociales de sus comunidades.
La conmemoración constituye una oportunidad para reconocer el papel de las mujeres rurales en el desarrollo del país y poner de relieve la importancia de generar políticas públicas que respondan a las necesidades y realidades de quienes viven y trabajan en el territorio.
El desarrollo social también se construye desde el medio rural, donde las mujeres cumplen un papel clave en la producción, la organización comunitaria y la construcción de oportunidades para las nuevas generaciones.

