El presidente Yamandú Orsi dispuso cancelar las tradicionales fiestas de fin de año en organismos y empresas públicas, en el marco de una política de austeridad y uso responsable de los recursos del Estado.
La decisión fue comunicada por el mandatario a su gabinete durante el último Consejo de Ministros. El Poder Ejecutivo recomendó restringir los gastos vinculados a actividades que no sean consideradas esenciales para el funcionamiento de los organismos.
Uno de los casos más destacados es el del Banco de Seguros del Estado (BSE), que confirmó la cancelación de su tradicional celebración. En 2025, el evento para unos 1.200 funcionarios tuvo un costo de aproximadamente 6,3 millones de pesos, equivalentes a unos 150.000 dólares.
Desde el BSE señalaron que la decisión responde a las directrices de austeridad establecidas por el Ministerio de Economía y Finanzas y a la necesidad de preservar la reputación y credibilidad de la institución.
Otros organismos, como UTE, Antel, BROU y el Banco Central, señalaron que habitualmente no realizan fiestas de fin de año para sus funcionarios, aunque sí pueden organizar actividades vinculadas a jubilaciones, aniversarios institucionales u otros eventos específicos.
El gobierno busca así reducir gastos considerados no esenciales, en un contexto de restricciones presupuestales y preparación de la próxima Rendición de Cuentas.

