La televisión y la radio continúan ocupando un lugar relevante entre los medios considerados más confiables para informarse, en un escenario marcado por la proliferación de noticias falsas, contenidos engañosos y desinformación en las redes sociales.
El relevamiento de la consultora Factum pone sobre la mesa el papel de los medios tradicionales como fuentes de información para la ciudadanía, en momentos en que la circulación de contenidos digitales se multiplica y resulta cada vez más difícil distinguir la información verificada de aquella que carece de respaldo.
la credibilidad, un valor del periodismo profesional
A diferencia de las publicaciones que circulan sin controles en las plataformas digitales, los medios periodísticos profesionales trabajan con criterios de verificación, contraste de fuentes y responsabilidad editorial. Estos procedimientos son fundamentales para ofrecer información confiable y contribuir a que la población pueda formarse una opinión sobre los principales asuntos de interés público.
La expansión de las redes sociales ha facilitado el acceso inmediato a la información, pero también ha acelerado la difusión de rumores, contenidos manipulados y noticias falsas, que pueden alcanzar a miles de personas antes de ser desmentidos.
el desafío de informar con responsabilidad
En este contexto, la televisión y la radio mantienen su relevancia como canales de comunicación que permiten acercar información local, nacional e internacional a diferentes públicos.
El desafío para los medios es sostener la credibilidad mediante el rigor periodístico, la independencia y el compromiso con la audiencia, mientras que para los ciudadanos resulta cada vez más importante verificar el origen de las publicaciones y consultar fuentes confiables antes de compartir contenidos.
La confianza pública constituye uno de los principales activos del periodismo profesional, especialmente en una época en la que la desinformación representa un desafío creciente para la calidad del debate democrático.

