La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) presentó un informe regional sobre el uso de teléfonos celulares en los centros educativos de América Latina, en el que plantea la necesidad de avanzar hacia regulaciones flexibles y fortalecer la formación en ciudadanía digital de niños, niñas y adolescentes. El estudio, elaborado con aportes de 12 países de la región, entre ellos Uruguay, analiza las distintas políticas implementadas para regular el uso de dispositivos móviles en las instituciones educativas. Según el informe, la mayoría de los países que cuentan con normativas sobre el tema aplican restricciones en todos los niveles de enseñanza, desde educación inicial hasta educación media. La especialista regional de Educación de la Unesco, Zelmira May, señaló que las regulaciones deben contemplar las realidades de cada país y evitar soluciones que puedan profundizar las desigualdades existentes. En ese sentido, advirtió que trasladar de manera automática modelos de prohibición aplicados en algunos países europeos podría generar mayores brechas en América Latina. Se destacó que en Uruguay, donde existe una amplia política de acceso a la tecnología a través del Plan Ceibal, una prohibición total de los celulares podría resultar excesiva. Además, remarcó que cualquier restricción debe contar con mecanismos efectivos para garantizar su cumplimiento. El informe indica que los países buscan mejorar la atención en clase, el rendimiento académico y la salud emocional de los estudiantes mediante la regulación del uso de dispositivos móviles. También se pretende reducir el tiempo frente a las pantallas, fomentar la socialización presencial y prevenir riesgos asociados al entorno digital. Sin embargo, el especialista advirtió que prohibir los celulares no elimina problemas como el ciberacoso, ya que estas situaciones continúan produciéndose fuera del ámbito escolar. Por ello, insistió en la importancia de aprovechar los centros educativos como espacios de formación para enseñar un uso responsable, crítico y seguro de la tecnología. En ese marco, la Unesco propone fortalecer la denominada «ciudadanía digital», entendida como el conjunto de conocimientos y habilidades necesarios para desenvolverse de manera consciente en los entornos digitales. La iniciativa busca que los estudiantes comprendan tanto las oportunidades como los riesgos de internet, incluyendo fenómenos como el Grooming, el cyberbullying y el funcionamiento de los algoritmos que influyen en el consumo de información. May también cuestionó la idea de que los jóvenes sean automáticamente expertos en tecnología por haber nacido en la era digital. Según lo explicado, si bien suelen tener un manejo instrumental de los dispositivos, no siempre cuentan con las herramientas necesarias para utilizarlos de forma segura y reflexiva. Finalmente, el especialista subrayó que la formación en ciudadanía digital debe incluir también a los docentes, brindándoles recursos y capacitación para enseñar con tecnología y sobre tecnología en un contexto donde las plataformas digitales forman parte de la vida cotidiana y educativa. El informe concluye que el desafío no pasa únicamente por restringir o permitir el uso de celulares en las aulas, sino por educar a las nuevas generaciones para ejercer una ciudadanía plena también en los entornos digitales.
Unesco advierte sobre el uso de celulares en las aulas y promueve la educación en ciudadanía digital La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) presentó un informe regional sobre el uso de teléfonos celulares en los centros educativos de América Latina, en el que plantea la necesidad de avanzar hacia regulaciones flexibles y fortalecer la formación en ciudadanía digital de niños, niñas y adolescentes. El estudio, elaborado con aportes de 12 países de la región, entre ellos Uruguay, analiza las distintas políticas implementadas para regular el uso de dispositivos móviles en las instituciones educativas. Según el informe, la mayoría de los países que cuentan con normativas sobre el tema aplican restricciones en todos los niveles de enseñanza, desde educación inicial hasta educación media. La especialista regional de Educación de Unesco, Zelmira May, señaló que las regulaciones deben contemplar las realidades de cada país y evitar soluciones que puedan profundizar las desigualdades existentes. En ese sentido, advirtió que trasladar de manera automática modelos de prohibición aplicados en algunos países europeos podría generar mayores brechas en América Latina. May destacó que en Uruguay, donde existe una amplia política de acceso a la tecnología a través del Plan Ceibal, una prohibición total de los celulares podría resultar excesiva. Además, remarcó que cualquier restricción debe contar con mecanismos efectivos para garantizar su cumplimiento. El informe indica que los países buscan mejorar la atención en clase, el rendimiento académico y la salud emocional de los estudiantes mediante la regulación del uso de dispositivos móviles. También se pretende reducir el tiempo frente a las pantallas, fomentar la socialización presencial y prevenir riesgos asociados al entorno digital. Sin embargo, la especialista advirtió que prohibir los celulares no elimina problemas como el ciberacoso, ya que estas situaciones continúan produciéndose fuera del ámbito escolar. Por ello, insistió en la importancia de aprovechar los centros educativos como espacios de formación para enseñar un uso responsable, crítico y seguro de la tecnología. En ese marco, la Unesco propone fortalecer la denominada «ciudadanía digital», entendida como el conjunto de conocimientos y habilidades necesarias para desenvolverse de manera consciente en los entornos digitales. La iniciativa busca que los estudiantes comprendan tanto las oportunidades como los riesgos de internet, incluyendo fenómenos como el grooming, el cyberbullying y el funcionamiento de los algoritmos que influyen en el consumo de información. May también cuestionó la idea de que los jóvenes sean automáticamente expertos en tecnología por haber nacido en la era digital. Según explicó, si bien suelen tener un manejo instrumental de los dispositivos, no siempre cuentan con las herramientas necesarias para utilizarlos de forma segura y reflexiva. Finalmente, la especialista subrayó que la formación en ciudadanía digital debe incluir también a los docentes, brindándoles recursos y capacitación para enseñar con tecnología y sobre tecnología en un contexto donde las plataformas digitales forman parte de la vida cotidiana y educativa. El informe concluye que el desafío no pasa únicamente por restringir o permitir el uso de celulares en las aulas, sino por educar a las nuevas generaciones para ejercer una ciudadanía plena también en los entornos digitales.